Martes, 18 de Diciembre de 2018
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12.02 | Nac. e Int. Diego Dabove

No hay edad para alcanzar un sueño

Después de 18 años de carrera al lado de los entrenadores, le llegó este año la gran oportunidad de dirigir en la elite del fútbol argentino, y su equipo es una de las sensaciones de la Superliga. "La primera oportunidad me la dio Racing", recordó y reconoció desde Mendoza el DT de Godoy Cruz.

Daniel Lovano / elpopular.com.ar

Los sueños a veces deben sentir que tienen que limar las distancias con el mundo real y dejarse alcanzar cuando la gente se lo merece, por calidad humana, por calidad profesional, o por ambas cosas. Como en este caso.

A Diego Dabove, después de un largo camino al lado de grandes entrenadores e importantes equipos, de una única experiencia como entrenador de primera división en Racing de Olavarría, le llegó la chance de dirigir en Primera División y su Godoy Cruz es una de las grandes sensaciones de la Superliga.

"Una se va preparando, trata de estar siempre actualizado porque no sabe cuándo le van a poner una oportunidad arriba de la mesa" reflexionó Diego Dabove, el día después de la gran victoria de Godoy Cruz sobre Belgrano, que dejó al equipo mendocino en puestos de Copa Libertadores.

Su primera oportunidad como entrenador principal la tuvo en Racing, a mediados de 2013, para dirigir en el Argentino "A", luego de mucho tiempo como entrenador de arquero al lado de técnicos prestigiosos.

Aunque antes había llegado en su anterior función. "Fue cuando agarró Carlos Ranalli como entrenador; yo estaba esperando que saliera algo para Pipo (Gorosito) cuando me llamó Carlos, y Pipo me dijo 'anda, que si sale algo te aviso'. Fui, estuve toda la pretemporada, más cuatro meses y después de un partido con Santamarina me llamó Pipo y al otro día estaba sentado en el banco de Argentinos Juniors" recordó Dabove.

También recuperó de su memoria aquel tiempo de entrenador, con el Racing de los uruguayos (Boungiorno, Bruzzone y Mauren Franco), que jugaba muy bien, pero no conseguía resultados: "Ganamos el primer partido, a Rivadavia de Lincoln, y después no pudimos ganar más. Ayer, casualmente, cuando entró Amoroso para Belgrano me acordaba que jugó en Unión el último partido que dirigí a Racing. Ese domingo perdimos y al otro día renuncié".

Pero su foja de servicios como perfeccionador de arqueros le permitió conseguir trabajo muy rápido. "Enseguida agarré en Racing con Diego Cocca y ese mismo año tuvimos la suerte de salir campeones, en un club muy gran y tan especial. Me fui a Bahreim con Batista, estuve en Sarmiento con Schurrer" agregó.

Este giro de 180º para su carrera fue cuando el empresario Christián Bragarnik lo llevó como colaborador de Bernardi en Arsenal. "Estuvimos un tiempo allí, y de buenas a primeras salió la posibilidad de dirigir Godoy Cruz. Cuando llegamos a Mendoza Bernardi me dijo que me quería como entrenador de la reserva, no con los arqueros, y así empezó esta nueva etapa".

Diego se reconoce como un tipo inquieto, que nunca dejó de lado la formación, ni se resignó al papel secundario que siempre tienen los que trabajan con los que juegan al fútbol con las manos. "Con el permiso de los entrenadores, me gustaba comprometerme en la parte táctica, participar en el análisis de los rivales, estudiar los videos, y creo que eso también fue parte de una formación para llegar bien preparado al rol que hoy me toca ocupar" dijo.

Antes de este verano, con las maletas en el baúl del auto, manejaba un par de chances de trabajo y ambas lejos de Mendoza. "Tenía la propuesta para ir a Guaraní de Paraguay con el Chino Saja y para ser el director deportivo de la selección de Bahreim, pero no pensaba quedarme en Mendoza. Un día me llamó el presidente de Godoy Cruz y me ofreció la dirección técnica del equipo" reveló.

"No lo dudé un segundo, porque conocía este club desde adentro de mi trabajo con la tercera, estaba al tanto del plantel, a muchos jugadores los había tenido conmigo y sentía que me llegaba en un momento justo de mi vida, a una edad exacta, la chance por la que me preparé toda mi vida" subrayó.

En otras palabras, dijo lo que había pronunciado el día de su presentación como DT de Godoy Cruz: "Me agarra en un buen momento, con una buena edad. He pasado buenas y malas, tengo experiencia y me siento preparado y siento que a los 45 año uno está en la edad justa para tomar las decisiones que le corresponden en el día a día al entrenador".

Dabove, con su impronta, le dio continuidad a un equipo de muy bajo perfil y reiterados momentos de buen fútbol desde que regreso a primera división. "Soy muy cercano al jugador" comentí y acotó "a uno le puede ir bien o le puede ir mal, esto es así, pero siempre tiene que tratar de defender un estilo, que el equipo sepa a lo que juega, tanto para atacar como para defender" recalcó.

Dabove está acompañado en el cuerpo técnico de Godoy Cruz por Walter Ribonetto y Ever Demaldé como ayudantes de campo, Jorge Pidal y Martín Domínguez como preparadores físicos y José Luis Sallei en su "antigua" función de entrenador de arqueros.

"Lo más importante es el proyecto del club, que siga creciendo. Todos los días crece un poquito más. Acá el crecimiento es constante. Tengo la suerte de haberlo conocido hace un año y creo que podemos darle lo mejor" comentó el día de su presentación y lo reitera hoy, que la repercusión mediática es la gran diferencia entre aquel tiempo de su primera experiencia como entrenador, en Olavarría, y éste que lo tiene a su equipo mezclado entre los grandes y merodeando la cima de la Superliga.