Miércoles, 15 de Agosto de 2018
108285

13.02 | Local Arbitraje

La leyenda continúa

Con el comienzo de las divisiones inferiores, un cuarto eslabón de los Pompei iniciará su carrera arbitral: Valentín, de 18 años, hijo de Juan Pablo, sobrino de José María y nieto del inolvidable don Omar.

Daniel Lovano / elpopular.com.ar

Cuándo requiere su respuesta, cómo tiene algunas contestaciones imaginables, por qué remite a una obviedad, inscripta en el código genético de la familia, vaya a saber desde qué épocas o si simplemente el linaje arrancó con el viejo patriarca, algún día de la mitad del siglo pasado.

Valentín Pompei, hijo de Juan Pablo, sobrino de José María y nieto del inolvidable Omar, debutará este fin de semana como árbitro asistente en el campeonato de divisiones inferiores de la Liga de Fútbol de Olavarría.

La noticia la dio su padre en redes sociales. "La leyenda continuará" publicó Juan Pablo en su cuenta de facebook el 11 de febrero a las 10.11 pero, conociendo la historia familiar, viéndolo cada partido de la Liga local o del Federal "B" al lado de su padre o de su tío, en algún momento lo inexorable iba a acontecer.

El cómo llegó a esta decisión fue al cabo de interminables charlas. "Hacía rato que tenía ganas, le decía a papá que me gustaría empezar en el arbitraje y cuando él asumió en la Liga como instructor me anoté; se fue a Colonias y Cerro y también me anoté, pero al final me quedé en la Liga. Ya era una charla recurrente, de todos los días" confesó Valentín, flamante egresado del Colegio Cáneva, e inminente estudiante del primer año de ingeniería.

Las charlas en torno del arbitraje estuvieron siempre, con su padre y con su tío. "Por ahí estamos mirando los partidos y con papá hablamos de alguna decisión que no compartimos, debatimos sobre cosas que cobraríamos distintos" comentó.

José María, el eslabón entre su padre y su abuelo, también fue parte de horas y horas hablando de arbitraje. "Con el tío es algo de todos los fines de semana, mirando partidos de Federal B, Federal C, alguna reserva o primera del torneo local, pero siempre hablamos" reveló.

Que sean hermanos no significa que baje el mismo mensaje. "Son distintos; el tío va más a lo fino, no le gusta que se dé tanta ventaja, pretende que se cobre todo lo pasa, y papá es de la idea de jugar un poco más, de no cortar tanto el juego, no cobrar infracción en cada contacto. El tío es más blanco y negro" señaló.

En cambio, la cuestión generacional le privó de la riquísima experiencia de escuchar a su abuelo, don Omar, hablar de la cosa: "Cuando lo podría haber escuchado era muy chico, y cuando me empecé a interesar en el arbitraje su salud se estaba quebrando, entonces no tuve la suerte de hablar de arbitraje con él, pero por supuesto que conozco su historia, me contaron quién fue y qué hizo dentro del arbitraje".

Su madre, que vivió lo lindo y lo feo de una profesión tan particular, empieza a ver de qué modo el inminente retiro de su esposo empieza a dar paso al comienzo de un hijo. "Mi vieja mucho no se mete, es más de opinar que si me gusta que lo haya, y que sea lo que Dios quiera" dijo, y soltó la carcajada.

Cuándo se tomó la decisión fue un proceso. "La tomé en 2017, pero ya todo 2015 y todo 2016 veníamos charlando en la posibilidad de arrancar el curso, y hace un año arranqué. El curso tiene dos años, aprobé el primer año como aspirante, y este año me recibo como árbitro, pero la idea del instructor (César Arouxet) es que empecemos a hacer nuestras primeras experiencias" contó

Valentín ya salió a la cancha, para empezar a sentir lo que en familia se tiene muy incorporado. "Mi primera experiencia fue en el torneo infantil que organizó El Fortín a mediados del año pasado, como una especie de prueba, y para ir entrando también en ritmo" recordó.

Ya anticipó que intentará hacer todo lo que la carrera le ponga enfrente. "Voy a hacer todos los cursos que pueda. No me he puesto a pensar en qué tipo de árbitro me gustaría ser. Me apasiona la Liga inglesa y los árbitros son impecables; miro mucho fútbol, de todos lados y por supuesto analizo los estilos de arbitraje de cada lugar".

Una primera punta la tendrá este sábado, cuando otro Pompei inicie su carrera en el arbitraje olavarriense. "Me gustaría mantener una distancia con el jugador, una relación de respeto, un trato lo más formal posible. Va a ser loco, porque en divisiones inferiores voy a estar con jugadores que conozco de la escuela, amigos, también tengo un primo que juega, pero mi idea es que cada uno ocupe su lugar. Siempre nos reímos con algunos compañeros de la posibilidad de cruzarnos en alguna cancha" apuntó.

Valentín Pompei no se pone plazos, pero tampoco horizontes. "Me encantaría llegar a lo que fue papá, pero de a poco. Ahora estoy más esperando el debut que pensando en eso, aunque si en algún momento se me da, sueño con alcanzar todo lo que alcanzó mi viejo".

El por qué de esta decisión no hace falta ni desarrollarlo.