Miércoles, 12 de Diciembre de 2018
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11.04 | YO OPINO .

Estudiantes, El Fortín, y el final de la esperanza

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El Argentino "B" (en su final, Federal "B") pudo ser visto como una oportunidad. Cada año significó un salto de calidad para ver en ciudades como Olavarría futbolistas de mejor nivel, mejores equipos, buenos entrenadores y excelente "excusa" para trabajar en las instalaciones de los clubes.

Ferro, con la mejor iluminación y el mejor campo de juego de la Ciudad, fue el que sacó más provecho en ese aspecto; Racing lo hizo en lo deportivo; para Embajadores también significó un paso al frente en varias cuestiones.

Pero ante la envergadura de una competencia de otro nivel siguieron subyaciendo los habituales problemas estructurales en el fútbol doméstico, los de todos los fines de semana y de todos los clubes. Soluciones complejas, o no tanto, siempre postergadas. Pero, en cualquier caso siempre existe la esperanza de un cambio para mejor.

Que en algún momento las instituciones puedan contar con pisos como el de Jorge Newbery de Salliqueló, que no es de Baviera, sino del oeste de la provincia de Buenos Aires.

Que los equipos del campeonato de Primera División vuelvan a jerarquizar la competencia y que no haya que esperar la pasión que envuelve a los Hinojo - Sierra Chica para ver marcos a su altura.

Que de una vez por todas se lance una Liga de baby fútbol, tan obligatoria como los campeonatos de divisiones inferiores, que fortalezca la formación de los pibes desde los siete u ocho años, con una reglamentación muy precisa para el desarrollo de la técnica individual.

Que de una vez por todas se le encuentre solución a esa lacra que es la barrabrava de Racing para el fútbol de Olavarría y para la propia institución.

Que las selecciones juveniles tengan un programa anual y no que se convoque a los cuerpos técnicos de apuro dos semanas antes de cada competencia.

En este 2018, a unas pocas semanas de las elecciones en la LFO, sobrevuela una posibilidad de cambio de autoridades en la Mesa Directiva. Un viento de renovación impulsado por dirigentes jóvenes, algunos Sub 60 y la mayoría Sub 50.

Ahora que algo cambie, después de que dos clubes no se hayan podido poner de acuerdo para jugar dos semifinales históricas en distintos horarios, es otra cosa.