Sábado, 28 de Noviembre de 2020

25.05 | Nac. e Int. 

Los dirigentes fueron clave en el éxito

Tres de ellos fueron Jorge Rodríguez Setzes, Pedro Reyes y Pedro Escobar. Las declaraciones de tres de los que desde la rama dirigencial aportaron su enorme grano de arena.

Siempre se dice, y con total razón, que para que un proyecto deportivo llegue a buen puerto es necesaria una muy buena química entre los jugadores, el cuerpo técnico y los dirigentes. Si alguno de los tres falla es muy complicado obtener resultados.

Dentro de la rama dirigencial está claro que el padre la criatura del Bataraz multicampeón fue el recordado Daniel Trapani y sabido es que uno de los dirigentes que más participación tuvo en esa época fue el doctor Jorge Rodríguez Setzes, muy bien acompañado por Pedro Reyes, Héctor Reano, Carlitos Demartini y Pedro Escobar, entre otros.

A continuación se detallan declaraciones de tres de los que desde la rama dirigencial aportaron su enorme grano de arena para que nuestra ciudad llegue a la cima del básquetbol argentino.

Jorge Rodriguez Setzes. -"Veinte años son muchos, pero siempre es lindo recordar momentos de gloria en el deporte que me dejó participar como dirigente".

-"El publico en esos siete partidos finales fue el sexto jugador, el acompañamiento se palpitaba, como dirigentes nos vimos desbordados en el juego número siete. El estadio tenía una capacidad limitada y creo que si podíamos vender 30.000 entradas, hubiera quedado chico el Maxigimnasio. Algunos se molestaron con nosotros. Se vendieron las 8.000 localidades y no cabía una alfiler más. No se podía vender más de lo autorizado".

-"Para quienes integramos ese grupo de dirigentes fue una recuerdo imborrable, muy gratificante. Es una de esas cosas lindas que tiene la dirigencia deportiva. Son esos hechos que ayudan a sobrellevar sobre nuestras espaldas, a quienes fuimos dirigentes, las angustias y otras tareas. Esa aventura valió la pena".

Pedro Reyes. -"El proceso que vivimos fue una aventura económica que al final salió bien. A pesar de armar un andamiaje muy aceitado, con un gran cuerpo técnico y un gran equipo, lo que parecía una quimera se transformó en una realidad".

-"Los festejos fueron una locura. Habían pasado 24 horas y seguíamos festejando. Hubo mucha emotividad de un título conseguido por tres o cuatro locos. Recuerdo una cena en el restaurante El Molino Azul hasta altas horas de la madrugada y luego la cena de premiación organizada por la Asociación de Clubes. Fue un lujo, era como tocar el cielo con las manos para aquellos que habíamos conseguido lo soñado".

-"Quiero agradecerle a todos, incluidos a los de la zona de nuestra ciudad. En ese momento venían de todos lados, el club estaba abierto para todos. Los chicos tienen que practicar deportes. El basquetbol es hermoso y lo dice alguien que era en Estudiantes jugador de fútbol".

-"Esta dirigencia actual es tan Bataraz como lo éramos nosotros. Son jóvenes, trabajan bien y venían muy prolijos antes de esta pandemia. Seguramente puedan llegar nuevamente a buen puerto".

Pedro Escobar. -"Una fecha que trae lindos recuerdos. Lamentablemente no vamos a poder festejar, pero los que pudimos pasar por eso cada vez que lo rememoramos lo disfrutamos más. En ese séptimo partido recuerdo que era tanta la gente que por no tener lugar el trabajo lo cumplí detrás de la mesa de control, desde ese lugar pude ver el partido".

-"No imaginábamos que tan pronto íbamos a obtener esos resultados, pero Daniel Trapani era un encarador y con la ayuda de la contratación del manager Rubén Rubiolo y los aciertos de traer a Sergio Hernández de entrenador y luego a esos jugadores, se dio".

-"Siempre creí que ese partido lo ganábamos. Yo estaba en un lugar donde no podía gritar. Sí me acuerdo de esa anotación de Nico y Baldo. Recién lo pude ver bien y disfrutarlo al verlo ahora en el video".

-"El momento es inolvidable. Recuerdo llegar donde estaba mi hijo y ver los festejos de todos sus compañeros que jugaban al básquetbol en Estudiantes, que le había ganado al poderoso Atenas".

-"Es una de las máximas alegrías para la ciudad, sólo comparable con esos grandes premios que ganaban los Hermanos Emiliozzi".