Martes, 18 de Junio de 2019
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22.01 Leandro Messineo

"No veo la hora de que arranque"

A sus 39 años, después de un par de temporadas alejado de al elite, el olavarriense correrá desde el domingo una de las pruebas más importantes del continente como parte del equipo Continental Mardán de San Juan

Daniel Lovano / [email protected]

Pasan los años y enero sigue siendo especial para Leandro Messineo. Por ahora con esa adrenalina que sube a medida que se acerca el inicio de la Vuelta a San Juan, y desde el domingo involucrado en un pelotón que tendrá a los fenómenos que, en este lado del mundo, se ven cada invierno por "tele" en el Tour de France, el Giro de Italia o la Vuelta a España.

El mejor ciclista olavarriense de las últimas décadas, a sus 39 años, será parte del equipo Continental Mardán de San Juan y lo disfruta de una manera especial. "En principio la sensación es de felicidad, porque yo quería estar en esta Vuelta" confesó.

"El año pasado no la pude correr por problemas de salud de mi nena; estar este año, que el equipo Mardán de San Juan me haya abierto las puertas me pone muy contento. Estoy con ansias y con expectativas. No veo la hora de que arranque" acotó.

El ciclismo en el altísimo nivel, aunque corre el hombre sobre la bicicleta, es un deporte de equipo y Leandro tiene bien claro su rol: "Me preparé bien; hice lo que sé, lo que pude, lo que me dieron los tiempos. Obviamente que a los 39 años no es lo mismo que cuando corría el Tour de San Luis con 30, cuesta un poco más. Pero voy a llegar bien. El hombre del equipo es Laureano Rosas, y a mí me contrataron para ayudarlo. Soy el segundo hombre del equipo y la planificación es para ayudarlo en lo que más pueda, con mi experiencia, en las etapas clave".

Leandro sorprendió con su respuesta a la pregunta por las diferencias en salir a la ruta codo a codo con estos fenómenos y correr en la Argentina. "Para mí se corre más fácil que en las carreras de ruta de acá, porque uno se saca toda la presión y la necesidad de demostrar por el nombre o por la trayectoria que tiene. La responsabilidad hoy es de los grandes equipos. Pero no voy a negar que es lindo compartir con semejante nivel de ciclistas. Es una motivación correr contra los mejores del mundo" destacó.

"Conocen el paño, porque vienen seguido a la Argentina. Saben que nosotros estamos al ciento por ciento, y ellos todavía están en un momento de ablande, porque la parte alta de la temporada va a ser cuando lleguen las tres grandes, o sea el Tour, el Giro y la Vuelta. Nosotros tenemos que buscar el momento justo" reflexionó.

Lo que se encuentran los ciclistas en cada Vuelta a San Juan es muy diferente a los obstáculos que proponía el desaparecido Tour de San Luis.

"Es una carrera distinta, porque había más montaña en San Luis. Va a ser una Vuelta más rápida, por eso vendrán equipos con muchos sprinters. Las Vueltas de San Luis que yo corrí fueron mucho más duras, con etapas de montaña en serio, donde se subía una hora y pico en cada etapa. En San Juan hay subidas, pero montaña, montaña... no tanto. Hay una subida al Dique, pero es una etapa corta" argumentó.

Frente a este panorama, no dudó al elegir un candidato, nada menos que el campeón del mundo. "Un Sagán puede ganar una Vuelta a San Juan tranquilamente, pero en San Luis no hubiese podido. Las etapas están diseñadas como para que un sprinter, un Richeze, pueda quedarse con la carrera. Hoy la montaña no define la carrera, cosa que sí acontecía en San Luis. No significa que la Vuelta a San Juan no sea dura, pero es diferente" dijo.

"No tengo inclinación especial por ninguno. A mí me gustan todos. La verdad, si Sagan la quiere ganar, la va a ganar porque para mí es el máximo candidato, más que nada por las etapas que son planas. En las etapas de media montaña no tiene contra. El viene de correr el Tour Down Under de Australia, y creo que estará más afilado que otros años. Obviamente que va a estar Nairo Quintana, pero es una carrera que no se adecua a su perfil" opinó.

Entre los colegas célebres, prefirió no elegir. "No tengo un ciclista en especial. Me gusta el australiano Richie Porte, que acaba de arreglar con Trek; uno que me encantaba era Levi Leipheimer, un petiso que corría con Armstrong, pero dejó. Me gustan los chiquitos de mi estatura" bromeó.

En el cierre de la charla, aún en su casa, a la espera de viajar hacia Cuyo, Leandro Messino anticipó que más allá de un rol bien determinado, la expectativa "es tratar de estar lo más arriba posible, por supuesto cumpliendo una función, que es apoyar a Laureano (Rosas). Sé de mis limitaciones, la edad que tengo, pero cuando se larga una carrera todos los ciclistas apuntamos a lo mejor. Soy realista, pero esa realidad cuando uno se sube a la bici queda al lado y quiere ganar".