Martes, 17 de Septiembre de 2019
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08.06 | + DEPORTES Roland Garros

Gustavo Fernández gritó campeón por segunda vez en París y vuelve al número 1

Superó en la final de tenis adaptado a Gordon Reid y se quedó con el torneo parisino. Es el cuarto Grand Slam de su carrera y su segunda coronación en el torneo. Con este resultado, regresa a lo mas alto del ranking.

"¡Vamoooos!", soltó el grito de desahogo Gustavo Fernández sobre el polvo de ladrillo de la cancha 7, después de saludar a Gordon Reid, su rival, y de quedarse con el título de campeón del torneo de tenis adaptado de Roland Garros. Una victoria holgada, por 6-1 y 6-3 en una hora y 10 minutos, que significó el cuarto título de Grand Slam de su carrera, y el segundo en 2019, tras la conquista del Abierto de Australia en enero pasado.

Con este título, Fernández regresará el lunes al número 1 del mundo de esta categoría, por delante del japonés Shingo Kunieda. A los 25 años, Gusti Fernández coronó una semana en gran forma. Apenas sufrió en el primer set en el debut contra Stefan Olsson; después, arrasó al sueco, y en las semifinales sólo cedió tres games contra el británico Alfie Hewett.

Así, el jugador nacido en Río Tercero obtuvo el título del abierto francés por segunda vez, luego de celebrar en París en 2016 y caer en las finales de 2017 y 2018.

Además de las dos coronas en el Bois de Boulogne, Fernández tiene otros dos títulos en la máxima categoría, los que obtuvo en el Abierto de Australia en 2017 y 2019. La de este sábado era la décima final de Grand Slams para el argentino.

El encuentro fue seguido por el presidente y exjugador de Estudiantes de La Plata, Juan Sebastián Verón, que al final del partido le regaló a Fernández una camiseta del 'León'. El cordobés agradeció el gesto, aunque es reconocido como un ferviente simpatizante de Boca.

Más tarde, Fernández buscará también el título del dobles en el torneo sobre silla de ruedas. Con el japonés Kunieda como compañero, se enfrentarán a la principal pareja del momento, los franceses Stephane Houdet y Nicolas Pfeifer.

Fuente: La Nación.