Jueves, 6 de Mayo de 2021

13.04 Ramiro Licega entrena y estudia en Estados Unidos

"En este tiempo aprendí cosas sobre mí mismo"

Ramiro Liceaga tiene su rutina, pero aclaró que "acá se hace mucho hincapié en que nosotros primeros somos estudiantes y después somos atletas".

Ramiro Liceaga empezó el año con un cambio profundo. Luego de un tiempo de espera, ya que su viaje se demoró por la pandemia, llegó a Estados Unidos: el nadador, formado en Ferro Carril Sud, sigue con su rutina de entrenamientos, pero a la par arrancó sus estudios universitarios. Se trata de una gran experiencia, deportiva y social, ya que convive con jóvenes de distintas nacionalidades.

En primera instancia, el olavarriense habló de su llegada a Estados Unidos. "La adaptación fue difícil, más que nada en las primeras semanas que fueron bastante complicadas porque se me juntó todo. Es un estilo de vida totalmente diferente al nuestro; desde lo más mínimo que son los horarios, como por ejemplo el de la cena, hasta la forma de ser de ellos".

Allí, Liceaga explicó que "es distinta su forma de vivir, también de entrenar. Yo creo que fue un desafío personal bastante grande, y más en las primeras semanas donde fue todo nuevo. Y todo de golpe. No fue fácil, pero yo desde el primer momento en el cual se me ocurrió venirme sabía que no iba a ser sencillo... fue parte del desafío, pero es un proceso que sigo disfrutando hasta el día de hoy. Ahora estoy muy cómodo, pero uno nunca deja de aprender cosas".

Uno de sus objetivos fue viajar para estudiar, pero a su vez seguir cerca de la actividad deportiva. En ese marco, el olavarriense explicó cómo es la natación en un país que tradicionalmente está en la elite: "Antes de venir a Estados Unidos yo creía que no iba a ser demasiado, pero cuando llegué me encontré con un nivel muy alto. Es algo increíble, existe un roce con chicos de todo el mundo. Nunca creí que iba a tener la chance de medirme ante representantes de otros países".

Y agregó: "Eso ayuda un montón a motivarse y a buscar la mejor versión de uno mismo. Ese roce te hace entender muchas cosas sobre el deporte, sobre la vida, y el sacrificio del día a día, donde hay que ser muy constante. Eso hace que uno siempre busque su mejor versión".

Sus días lejos de casa

La rutina de Ramiro Liceaga cambió en el 2021, cuando emprendió su viaje. En cuanto a los entrenamientos evaluó que "es algo también muy diferente a lo que estábamos acostumbrados en la Argentina. Me encontré con un plan muy específico, donde cada día corresponde a un trabajo o un ejercicio diferente. Hay días en los que nadamos con un balde atado a la cintura, para generar resistencia contra el agua y ganar fuerza.

"En otras ocasiones hacemos velocidad, mientras que en otros casos sumamos muchos metros y en ocasiones lo hacemos con mucha fatiga muscular en el cuerpo, donde tratamos de hacer nuestro mayor esfuerzo en el agua. Buscamos rendir al máximo, incluso cuando sabemos que el cuerpo no da más", explicó.

Además, Liceaga remarcó que "el plan de trabajo es muy específico. Es increíble, incluso en los entrenamientos de gimnasio también hay días en los que hacemos determinados grupos musculares; también de cuerpo completo. Es muy variado, pero muy específico al mismo tiempo. Me asombró mucho la forma de trabajar que tienen, porque es algo muy minucioso y que está muy estudiado por el entrenador".

Además, el atleta local explicó cómo es su rutina semanal. "Los lunes, miércoles y viernes nosotros tenemos gimnasio, donde vamos de 6 a 7. Yo me levanto a las 5.30 para estar preparado; después de la actividad voy a desayunar y más tarde me toca ir a clases porque también tengo que cursar.

"Acá se hace mucho hincapié en que nosotros primeros somos estudiantes y después somos atletas. Entonces hay que cursar, y yo lo hago hasta el mediodía. Después almuerzo y me toca ir a entrenar a la pileta: de 14.30 a 16.30. A las 17 ya estoy cenando, lo cual es en un horario muy diferente a lo de Argentina, y una vez que termino me voy a la biblioteca para hacer tareas, a estudiar, o despejarme un poco con amigos, pero a su vez a preparar todo para el próximo día".

Entonces, el olavarriense dejó en claro que "este estilo de vida nunca lo tuve en mi vida, soy una persona muchísimo más productiva en el día. A veces es agobiante, pero es parte de lo que elegí. Hay que entrenar, pero también rendir bien en las clases y estar bien psicológicamente ya que la distancia también juega un rol muy importante".

Ante todo lo que le toca vivir, Liceaga analizó que "en este tiempo aprendí muchas cosas sobre mí mismo, me conocí mucho, y sé tanto lo que me hace bien como lo que no. Es algo del día a día, es un esfuerzo constante, que en algún momento va a dar sus frutos. Por ahora hay que tener paciencia, aunque los días son bastante largos y por eso trato de aprovechar las horas de sueño a la noche, ya que durante el día se complica mucho".

En cuanto a sus días, más allá del esfuerzo, sabe que "al final del día siento que todo fue muy productivo, ya que hice algo por mi futuro. Ya sea deportivo o académico. Pero es la satisfacción de saber que el trabajo está bien hecho y eso da cierta alegría".