Viernes, 15 de Octubre de 2021

22.06 | Federal Gustavo Noto

"Me llena de orgullo, de alegría"

El marplatense llegó a Racing con el torneo empezado. El inicio no fue bueno, pero finalmente se dio el ascenso. El DT repasó todo lo vivido.

Gustavo Noto era conocido en la ciudad, por su etapa como jugador, pero no tanto como entrenador. Tuvo su historia en Alvarado antes de venir a Olavarría, pero en aquel momento fue una gran apuesta de Racing para traerlo. Luego, todo salió muy bien y Racing A. Club se encaminó al ascenso que tanto buscaba.

El marplatense no llegó en un buen momento; Racing tuvo altibajos en la temporada al mando de Duilio Botella (fue quien armó el plantel). Noto arregló y enseguida tuvo su primer encuentro, pero un par de derrotas lo condicionaron, aunque finalmente se cambió el rumbo a término y con el correr de los partidos el DT se metió en el bolsillo a la gente.

Hoy, a 10 años de aquella historia que recuerda como si fuera hoy, Gustavo Noto hizo un repaso de su corta, pero intensa, y recordada experiencia como entrenador de Racing en el Argentino "B" 2010-1011 ya que dirigió una ronda (y un partido) de la fase inicial, además de todos los compromisos de la instancia decisiva.

"Lo recuerdo como uno de los momentos deportivos más importantes, ya que de hecho mi llegada a Racing marcó mi carrera como entrenador. Fue un desafío desde lo personal, tomamos al equipo cuando el torneo ya había comenzado y no venía de la mejor forma. Pero nosotros conocíamos a muchos jugadores", reconoció Gustavo Noto quien fue acompañado en aquel momento por Gonzalo Del Río (ayudante de campo) y Jorge Casaprima (PF, ya estaba en el club desde el inicio de la temporada).

Noto reconoció que "fue la primera vez que me fui de mi ciudad, la primera vez que dejé a mi familia para dirigir. Fueron momentos fuertes y por suerte tanto la ciudad, como la gente y todo el hincha de Racing, me trató de maravillas".

Claramente lo último de aquella historia fue lo mejor: "Me queda el recuerdo del último partido, que fue de local, en una cancha totalmente colmada y la gente con muchísimo entusiasmo. El partido fue parejo, aunque tuvimos chances en el segundo tiempo de terminarlo.

"Pero fuimos a los penales, con un cambio de arquero. Fue algo que nosotros entendíamos que era importante, más allá de que Víctor había hecho un torneo brillante. Fueron un montón de cosas, pero recuerdo el festejo más que nada", indicó el DT quien hoy está al frente del plantel de Círculo Deportivo de Nicanor Otamendi.

También explicó que "cuando terminó el partido la gente entró a la cancha, dimos dos vueltas olímpicas. Recuerdo que cuando todo el mundo festejaba por las calles, yo me volví caminando desde el estadio hasta el hotel" y tiene aún muy fresco todo lo vivido ya que "estaba toda mi familia en la cancha; el recuerdo que siempre se me viene a la mente es ese partido. Eso me llena de orgullo, de alegría, ya que todo eso me generó un gran cariño y siempre estoy pendiente de Racing", reconoció el marplatense.

El inicio de su trabajo

Su inicio en Racing no fue el ideal. Y de eso también habló Noto: "Fue todo muy rápido, el primer partido lo jugamos con Liniers en el "Buglione" y lo ganamos 2 a 1. Después no la pasamos bien, porque vino un partido increíble de local que perdimos 5 a 3 con Grupo Universitario y el clásico con Ferro que también lo perdimos".

"Después tuvimos la fecha libre, en un momento donde el equipo había quedado muy lejos de la zona de clasificación. Allí nos comprometimos mucho con los jugadores, empezamos a trabajar en doble turno. Recuperamos a algunos futbolistas y fuimos encontrando el equipo.

"Desde ahí crecimos mucho desde lo futbolístico, hicimos algunos cambios tácticos. Leo Vitale pasó de lateral izquierdo; el Chueco (David García Lorenzo) pasó de doble volante central con el Vasco Solaberrieta. Apareció el Guante Ibáñez en su esplendor y Baroni convertía lo que tocaba, además del Paisano (Santellán) que nos transmitía todo el cariño y la pasión por Racing.

"Como centrales empezaron Cambi y Erramuspe, pero después el Flaco tuvo el problema en San Juan y terminó jugando Dipa (Cristian Di Pangrazio), quien lo hizo en gran nivel. Esa era la base del equipo, ya que a veces jugaba Scasserra o Derlis Franco; Además estaba Cristian Pereyra en un buen momento y los goles de Girard, quien era un poco discutido, pero terminó muy bien y con goles importantes", señaló Noto.

El DT siguió con su relato, como si el torneo se hubiera jugado ayer. "Nos quedaban cuatro partidos y había que ganar. Superamos a Bella Vista con gol de Ordozgoiti, después ganamos 1 a 0 en Tandil con un gol del Ibáñez y el tercero, el más recordado, fue el que le ganamos 1 a 0 a Alvarado en el minuto 51' con el gol de Girard de cabeza".

"Nos quedó Liniers en la última. Empezamos perdiendo y nos echaron a los dos marcadores centrales: Erramuspe y Cambi, con lo cual terminamos con 9 y empatamos 2 a 2. Desde ahí clasificamos como mejores terceros", graficó el DT quien vio ese encuentro desde afuera porque estaba expulsado. "Siempre recuerdo que en ese partido hubo mucha gente de Racing en la cancha. Ahí nació un cariño mutuo que hasta hoy perdura", reconoció.

La parte final

Con la clasificación, Racing siguió adelante en la búsqueda de su sueño. "Desde ahí el equipo se mostró en su máximo esplendor en la fase con los sanjuaninos y Sportivo Las Parejas, que eran equipos muy poderosos. Ganamos 1 a 0 el primero con un gol de Santellán, en una pelota detenida; perdimos en Las Parejas; después empatamos con Del Bono en Olavarría y llegó el partido de la bomba al Flaco. Ese día la pasamos muy mal en San Juan", narró Noto.

Y vino otro partido clave: "Le ganamos muy bien a Las Parejas, de local y con dos goles del Guante", hasta que fue el turno de las semifinales: "El mejor partido sin ninguna duda fue contra Boca de Río Gallegos, porque ganamos 3 a 1, y erramos un penal".

"Tuvimos el viaje a Río Gallegos, donde nos agarró el volcán en erupción, y eso siempre lo recordamos porque el club había hecho un esfuerzo desmedido para que pudiéramos viajar en avión. Pero nos tuvimos que volver en un micro de línea, y ese recibimiento fue tremendo", contó Noto por una de las grandes historias que tuvo esa campaña.

Porque pasó de todo: "A veces cuando no estoy de buen humor me pongo a repasar esas historias. Veo el video y me causa una alegría muy grande, me motiva muchísimo, y me lleva de nuevo a ese momento que fue una etapa divina", indicó.

Y, por último, fue lo más importante. "Llegó la final, que la pudimos ganar y por eso logramos el ascenso. Fueron momentos hermosos en Olavarría". Justamente, ante Deportivo Roca, fue la definición: "Fue pareja en Roca y empatamos con un gol de Baroni; en Olavarría fue parejo el primer tiempo, aunque en el segundo tuvimos algunas opciones claras. Dominamos el partido, pero tuvimos que ir a los penales y por suerte se nos dio... teníamos un grupo de hombres muy convencidos, muy seguros", valoró Gustavo Noto sobre aquel plantel "chaira" que moldeó en pocos meses para llegar al objetivo.

El inicio de una gran etapa

Gustavo Noto, después de Olavarría, siguió adelante con su carrera. En 2011 todos estaban de acuerdo con su continuidad, pero el DT optó por no seguir. Tiempo después le llegaron otros dos ascensos, además de su paso por distintas categorías, y hasta el día de hoy siempre estuvo al frente de un plantel.

Pero el de Racing fue el primero. "Ese equipo lo recuerdo siempre porque jugaba bien, era serio, muy prolijo y ordenado. Los jugadores fueron artífices de ese triunfo. El éxito es mérito de los jugadores", describió el DT. Además, más allá de ese logro, Noto indicó que "el club no estaba de lo mejor en ese momento, más allá del esfuerzo de la dirigencia. Fundamentalmente Popa, a quien recuerdo siempre".

"Ese ascenso con Racing marcó para bien mi carrera como entrenador y soy un eterno agradecido a Racing, a Popa, y a todos los dirigentes que en ese momento estuvieron. Me dieron la posibilidad de hacerse reconocido a través de ese logro tan importante", valoró el marplatense.

Y allí aclaró que "después vinieron otros logros lindos, pero siempre estoy agradecido a Racing porque me dio esa oportunidad. Al día de hoy mucha gente reconoce ese ascenso. De los tres ascensos que logré no hay uno más importante que el otro, o más lindo. Todos tienen un sabor distinto; el de Racing fue el primero: después llegó con Alvarado, club del cual soy hincha, y con Unión que fue a la B Nacional y en una final con Talleres".

En el final, Gustavo Noto dejó en claro que "Racing es una institución muy importante dentro del ascenso, muy reconocida. El Buglione es un estadio con una historia terrible, y la gente de Olavarría pudo disfrutar por un tiempo prolongado de la presencia en el Federal A, que es como mínimo la categoría en la que tiene que estar el club, ya que tiene estructura para estar más arriba".