Martes, 7 de Diciembre de 2021

02.08 | + DEPORTES Tokio 2020

La levantadora de pesas transgénero Laurel Hubbard fue descalifiicada por fallos

La neozelandesa compitió en halterofilia y realizó los tres intentos de arranque fallidos.

La primera atleta transgénero en competir en unos Juegos Olímpicos, la neozelandesa Laurel Hubbard, concluyó la arrancada sin marca este lunes en su categoría de halterofilia.

La levantadora de pesas neozelandesa, que competía en la categoría más de 87 kilos, realizó los tres intentos de arranque fallidos, con un peso de 120 kilos primero que no resultó y que al aumentar a 125 en los siguientes intentos tampoco tuvo éxito.

La primera atleta transgénero, que compite en unos Juegos Olímpicos que buscan la diversidad y la inclusividad desde 2015, ha perdido toda opción a las primeras de cambio.

Su historia

"La obligación de someterse a una operación para participar no es necesario para asegurar una competición justa y va en contra de los derechos humanos", detalla. El requisito es cumplir con el tope de 10 nanogramos de testosterona por mililitro de sangre como máximo para poder participar en pruebas femeninas.

Previo a esto, la reglamentación que regía era la aprobada en 2003 en la que se detallaba que los atletas que hicieran la transición de género no podrían competir a menos que se sometieran a una cirugía y dos años por lo menos de terapia hormonal.

En 2013, a sus 35 años, Laurel Hubbard se declaró transgénero y pasó a competir con mujeres donde obtuvo la medalla de plata en el Campeonato del Mundo de Anaheim de 2017, pero en 2018 el éxito se detuvo. Mientras competía en XXI Commonwealth Games de 2018 por 132 kilos, levantó la barra y se dislocó el codo izquierdo. Al día siguiente ella declaró que ese probablemente habría sido el fin de su carrera, pero no se imaginaba que lo mejor estaba por venir.

Sus ligamentos no estaban rotos, comenzó la recuperación y volvió al ruedo. Obtuvo la medalla de oro en los Pacific Games 2019 y en la Copa del Mundo de Roma en 2020.Luego de que la Federación Internacional de Halterofilia aprobara sus niveles hormonales, selló su pasaje a Tokio 2020.

Hubbard cuenta con el apoyo tanto de Federación Internacional de Halterofilia como de la jefa del Comité Olímpico de Nueva Zelanda, Kereyn Smith quien declaró: "Reconocemos que la identidad de género en el deporte es una cuestión muy sensible y compleja que requiere un equilibrio entre los derechos humanos y la equidad en el terreno de juego".

Desde que se confirmó su participación, no dio declaraciones a la prensa, maneja un perfil bajo lejos de las redes sociales, las entrevistas y cualquier espacio que pueda afectar su concentración. Laurel elije hacer un bloqueo para preservarse y sólo en 2017 hizo una excepción. "Empecé a hacer pesas porque era una actividad de hombres. Pensé que si intentaba algo tan masculino quizá me convertiría. Pero no fue el caso", declaró ante el periodista John Campbell.

En una reunión informativa del COI se leyó una declaración suya en la que expresaba: "Veo los Juegos Olímpicos como una celebración global de nuestras esperanzas, ideales y valores, y me gustaría agradecer al COI su compromiso de hacer que el deporte sea inclusivo y accesible".

Quien sí declaró en los medios fue una de sus rivales, la belga Anna Vanbellinghen que expresó: "Apoyo completamente a la comunidad transgénero y lo que voy a decir no proviene de una rechazo a la identidad de esta deportista" y agregó: "Cualquiera que haya entrenado en halterofilia sabe que esta situación en particular es injusta para el deporte y para los deportistas".

Tal como Vanbellinghen muchas otras personas no están de acuerdo con la participación de Hubbard en Tokio 2020, incluso varios medios asegura que se creó una petición en el sitio Change.org en la que se buscaba recolectar firmas para bajar a la atleta de la competencia por una posible ventaja deportiva. (Diario Olé)